¿Qué es la histamina?
Se trata de una sustancia natural que el cuerpo produce y que desempeña un papel clave en numerosas funciones del organismo. Es especialmente conocida por su participación en las reacciones alérgicas.
Cuando el sistema inmunitario detecta una sustancia (alérgeno) como peligrosa, aunque en realidad no lo sea, se libera histamina, lo que provoca síntomas típicos de una alergia, como picor, enrojecimiento o inflamación.
Además, esta sustancia actúa como neurotransmisor, influyendo en el sistema nervioso, y regula la producción de ácido gástrico. También interviene en los procesos inflamatorios, ya que afecta al funcionamiento de las células inmunitarias y a la liberación de otras moléculas implicadas en la respuesta inflamatoria.
Intolerancia a la histamina
Se habla de esta intolerancia a esta sustancia cuando el cuerpo no puede degradarla correctamente.
Su exceso en el organismo puede causar diversos síntomas, que suelen aparecer tras la ingesta y desaparecer entre 8 y 12 horas después. Aunque se parecen a los de una alergia, no se trata de una reacción alérgica real, sino de una alteración metabólica.
Por eso, la intolerancia a la histamina se incluye dentro de las llamadas “pseudoalergias” o “falsas alergias”.
Causas de la intolerancia a la histamina
Aproximadamente el 1 % de la población, sobre todo mujeres entre 35 y 45 años, padece esta intolerancia. Los estudios indican que en la mayoría de los casos no es una condición congénita, sino que se desarrolla con el tiempo.
En el cuerpo, su metabolismo depende de dos enzimas principales:
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Diamino oxidasa (DAO)
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Histamina-N-metiltransferasa (HNMT)
La DAO es responsable de descomponer la histamina que procede de los alimentos y actúa principalmente en el intestino, el hígado y la placenta.
La HNMT, por su parte, trabaja dentro de las células y degrada la histamina que se produce allí.
Principales causas de esta intolerancia
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Cantidad y actividad enzimática: el organismo puede producir una cantidad insuficiente de DAO, lo que impide eliminar correctamente la histamina de los alimentos. También puede ocurrir que la enzima sea inactiva o poco activa debido a enfermedades intestinales como la celiaquía, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
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Medicamentos: ciertos fármacos pueden aumentar el nivel de histamina en el cuerpo, ya sea porque bloquean la actividad de la DAO o porque provocan la liberación de este compuesto almacenado en las células. Entre ellos se encuentran algunos analgésicos como el ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno, diclofenaco o antagonistas de los receptores de histamina.
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Liberación aumentada de histamina: el cuerpo puede liberar una cantidad mayor de esta sustancia como consecuencia de estrés físico o emocional, infecciones (especialmente gastrointestinales) o fluctuaciones hormonales antes de la menstruación.
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Alimentos ricos o liberadores de histamina: muchos alimentos contienen este compuesto o favorecen su liberación. Esto suele deberse a procesos de fermentación o maduración, como ocurre en los productos curados o fermentados.
Intolerancia a la histamina: ¿qué comer?
El consumo de alimentos ricos en esta sustancia es la causa más frecuente de los síntomas asociados a dicha intolerancia.
A menudo, los síntomas aparecen varias horas después de comer, lo que hace que diagnosticar esta intolerancia sea complicado.
Alimentos ricos en histamina
Los siguientes productos pueden contener niveles elevados de esta molécula, especialmente debido a procesos de fermentación o maduración:
Alimentos curados o envejecidos como quesos duros, salami, jamón, chucrut o pepinillos
Bebidas alcohólicas: vino tinto, cerveza, cava o champán
Pescado ahumado o en conserva
Frutos secos: nueces, pacanas, anacardos
Productos procesados y salsas industriales
Alimentos que liberan histamina
Hay alimentos que, aunque no contienen dicha sustancia, pueden estimular su liberación en el organismo.
Estos se conocen como liberadores de histamina o histaminoliberadores, y entre ellos se incluyen:
Fresas, cítricos, kiwi, piña
Espinacas y tomates
Chocolate
Mariscos
Síntomas de esta intolerancia
En las personas con esta intolerancia, los síntomas suelen aparecer tras consumir alimentos ricos en histamina o liberadores de histamina. Entre los más frecuentes se encuentran:
Alteraciones en la piel, como enrojecimiento, picor, hinchazón o urticaria
Molestias digestivas, tales como diarrea, gases o dolor abdominal
Problemas respiratorios, como dificultad para respirar, congestión o goteo nasal
Dolor menstrual intenso en mujeres
Cansancio, trastornos del sueño, cambios de humor o ánimo bajo
Tratamiento a dicha intolerancia
Los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra, por lo que el tratamiento debe ser individualizado.
Contar con la orientación de un médico o un nutricionista puede ser de gran ayuda para encontrar la estrategia más adecuada en cada caso.
Aun así, existen algunas recomendaciones generales que pueden servir de guía:
🥗 Consejo 1: Ajustar la alimentación
- Evita los alimentos ricos en histamina.
- Prioriza los alimentos frescos.
- Llevar un diario alimentario ayuda a identificar los posibles desencadenantes y eliminarlos más fácilmente.
Un registro sencillo de tus comidas puede ser clave para descubrir qué alimentos te sientan mal.
💊 Consejo 2: Tratamiento farmacológico
Antihistamínicos: pueden aliviar los síntomas al bloquear la acción de esta sustancia en el organismo.
Suplementos de DAO (diamino oxidasa): la DAO es la enzima encargada de degradar la histamina y, en algunos casos, su aporte puede favorecer su metabolismo.
🧘♀️ Consejo 3: Manejo del estrés
El estrés puede intensificar los síntomas. Practicar meditación, yoga o ejercicios de respiración puede ayudar a reducir tanto el estrés como las reacciones asociadas a este compuesto.
🌿 Consejo 4: Terapias complementarias
Vitaminas C y B6: ambas contribuyen al metabolismo de este compuesto biogénico.
Acupuntura u otras técnicas de medicina integrativa pueden ofrecer alivio adicional en algunos casos.
👩⚕️ Consejo 5: Supervisión médica
Una evaluación médica completa es esencial para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas de los síntomas.
El seguimiento profesional permite diseñar una terapia personalizada y segura.
🦠 Consejo 6: Probióticos
Ciertos probióticos de alta calidad pueden ayudar a restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal y favorecer el metabolismo de determinadas sustancias que influyen en las reacciones del organismo.
Un intestino sano y bien cuidado desempeña un papel clave para mantener los niveles de histamina dentro de un rango equilibrado, mejorar la digestión y fortalecer el bienestar general.
El papel de los probióticos en la intolerancia a la histamina
Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidad suficiente, aportan beneficios para la salud.
En el caso de la intolerancia a la histamina, algunos probióticos pueden ofrecer ventajas concretas, entre ellas:
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Mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal: un intestino equilibrado puede favorecer la producción de enzimas que degradan esta sustancia, como la diamino oxidasa (DAO).
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Reducir la inflamación: ciertos probióticos tienen efectos antiinflamatorios y ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.
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Mejorar la tolerancia a los alimentos: algunas cepas probióticas pueden aumentar la tolerancia digestiva y reducir las reacciones a determinados alimentos ricos en histamina.
La intolerancia a la histamina y el equilibrio de la microbiota intestinal están estrechamente relacionados.
Un intestino sano favorece la correcta degradación de esta sustancia, pero también contribuye a regular la respuesta inmunitaria y a mantener bajo control las reacciones inflamatorias.
Cuando la flora intestinal está en equilibrio, el cuerpo responde mejor ante los estímulos que podrían desencadenar molestias.
Mantener una alimentación equilibrada, junto con una suplementación dirigida de probióticos específicos y un estilo de vida saludable, puede apoyar el metabolismo de este compuesto y favorecer el bienestar digestivo y general.
En caso de síntomas persistentes, siempre se recomienda consultar con un profesional sanitario para ajustar el tratamiento de forma individual.
- ¿Qué es la histamina?
Es una sustancia que produce nuestro cuerpo de forma natural. Interviene en funciones importantes como la digestión, la regulación del sueño y la respuesta inmunitaria. En exceso, puede causar síntomas como picor, enrojecimiento, dolor de cabeza o molestias digestivas.
- ¿Cómo eliminar la histamina del cuerpo?
El cuerpo elimina esta sustancia principalmente gracias a una enzima llamada diamino oxidasa (DAO). Para favorecer su metabolismo, conviene cuidar la salud intestinal, reducir el estrés y mantener una alimentación equilibrada baja en alimentos ricos en histamina. Algunos probióticos también pueden ayudar a mejorar esta función.
- ¿Cómo bajar los niveles de histamina?
Evita los alimentos con alta concentración de dicho compuesto o que estimulan su liberación (como vino tinto, embutidos curados, quesos añejos o tomate). Además, consumir alimentos frescos, ricos en vitamina C y vitamina B6, puede contribuir a su equilibrio natural.
- ¿Qué alimentos contienen histamina?
Esta sustancia aparece sobre todo en alimentos fermentados o envejecidos, como los quesos curados, el vino, la cerveza, el chucrut, el jamón o el pescado en conserva. Cuanto más tiempo de maduración o conservación tenga un producto, más histamina suele acumular.
- ¿Qué alimentos aumentan la histamina?
Además de los alimentos ricos en este compuesto, existen otros que la liberan dentro del organismo, como fresas, cítricos, chocolate, mariscos, espinacas o tomates. Su consumo frecuente puede empeorar los síntomas en personas sensibles.
- ¿Qué probióticos ayudan con la histamina?
Los probióticos de alta calidad pueden contribuir a mantener una microbiota intestinal equilibrada y favorecer la degradación natural de dicha sustancia.
Ciertas cepas —como Lactobacillus rhamnosus, Bifidobacterium longum o Lactobacillus plantarum— han mostrado resultados prometedores en estudios científicos, ayudando a mejorar la tolerancia digestiva y apoyar la función de la enzima DAO.