¿Antibióticos y aumento de peso?
Los antibióticos son medicamentos utilizados para combatir las bacterias y tratar infecciones bacterianas. Además de eliminar los patógenos peligrosos, estos fármacos también afectan a las bacterias beneficiosas presentes en nuestro intestino. Esto puede generar efectos secundarios indeseados, como dolor abdominal, diarrea e infecciones por hongos (más comunes en mujeres). Además, el uso frecuente de antibióticos aumenta el riesgo de resistencias, lo que significa que los antibióticos pierden eficacia contra ciertas bacterias y ya no pueden tratar algunas enfermedades.
¿Aumento de peso debido a los antibióticos?
Una flora intestinal saludable no solo es importante para nuestra salud general, sino que también parece influir en el peso corporal. Sin embargo, el equilibrio del microbioma intestinal puede alterarse significativamente por el consumo de antibióticos. Un grupo de investigadores descubrió que, incluso seis meses después de tomar antibióticos, nueve tipos comunes de bacterias faltaban en la flora intestinal. Como consecuencia de estos cambios microbianos, puede producirse un aumento de peso. Los estudios mostraron que los participantes que tomaron antibióticos aumentaron de peso con más frecuencia que aquellos que no los tomaron. Este fenómeno también se observó en niños, quienes, si recibían tratamiento con antibióticos en los primeros seis meses de vida, aumentaban de peso más rápidamente que aquellos que no recibieron dicha medicación.
Parece ser que el impacto de los antibióticos no se limita solo al microbioma intestinal propio. En un estudio realizado con más de 400 parejas de madres e hijos, se demostró que el consumo de antibióticos antes, durante o inmediatamente después del parto aumentaba la probabilidad de que los niños desarrollaran sobrepeso más tarde en la vida
Cómo la flora intestinal puede influir en el aumento de peso
Dentro de la gran diversidad de bacterias que normalmente habitan la flora intestinal humana, se encuentran grupos como los Firmicutes y los Bacteroidetes. Mientras que los Firmicutes pueden extraer mucha energía de fibras indigeribles, los Bacteroidetes se encargan de encapsular los carbohidratos sobrantes directamente en el intestino, lo que permite que estos sean eliminados del cuerpo a través de las heces. Los estudios han demostrado que las personas con sobrepeso tienen una mayor cantidad de Firmicutes en su intestino que aquellas de peso normal. Así, la proporción entre estos dos grupos bacterianos parece estar directamente correlacionada con el peso corporal.
Después de un tratamiento con antibióticos, puede producirse una disbiosis intestinal (un desequilibrio en la flora intestinal), lo que puede alterar esta proporción a favor de los Firmicutes. En estos casos, incluso con una dieta estricta y ejercicio regular, puede ocurrir un aumento de peso o, al menos, una falta de pérdida de peso.
Proteger el intestino durante un tratamiento con antibióticos
En ciertos casos, el tratamiento con antibióticos es la única opción terapéutica disponible, y la exposición residual (por ejemplo, a través de alimentos contaminados) no siempre se puede evitar por completo. Para prevenir una disbiosis en la flora intestinal, es útil apoyar las bacterias intestinales propias mediante el uso de probióticos. Los estudios han demostrado que el uso de probióticos médicamente relevantes está asociado con la pérdida de peso y puede ayudar a prevenir los efectos secundarios no deseados de los antibióticos sobre la flora intestinal.