Seguro que has oído hablar del ayuno intermitente. Está en boca de todos: redes sociales, revistas, incluso entre tus amigas o compañeros de trabajo. Pero, ¿realmente sabes en qué consiste y por qué cada vez más personas lo eligen para mejorar su salud y perder peso?
En este artículo te explicamos qué es el ayuno intermitente, cómo empezar y por qué puede ser una herramienta efectiva (y sorprendentemente natural) para apoyar tu metabolismo y tu bienestar general.
¿Qué es el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente no es una dieta, sino una forma de organizar tus comidas a lo largo del día. Se basa en alternar periodos de ingesta con periodos de ayuno, en los que no se consumen alimentos (aunque sí se pueden beber líquidos sin calorías, como agua o infusiones).
Existen varios tipos, pero los más populares son:
16/8: Ayunas durante 16 horas y comes en una ventana de 8 horas (por ejemplo, de 12:00 a 20:00).
14/10: Una versión más suave, ideal para empezar.
12/12: Ayunar 12 horas y comer durante las otras 12.
La clave está en adaptar el horario a tu rutina diaria y hacerlo de forma progresiva.
Beneficios del ayuno intermitente
El ayuno intermitente no solo ayuda a controlar el peso, sino que también tiene un profundo impacto en tu salud digestiva y metabólica. Al reducir el número de comidas al día, el cuerpo dispone de más tiempo para centrarse en funciones clave como la regeneración celular, el equilibrio hormonal y el control del apetito. Además, puede ayudarte a reconectar con las señales naturales de hambre y saciedad, algo que muchas veces perdemos con el ritmo de vida actual.
También se ha observado que practicar ayuno intermitente con regularidad puede contribuir a reducir la inflamación sistémica, un factor asociado a múltiples trastornos metabólicos y digestivos.
Apoya la pérdida de peso, ya que ayuda a reducir la ingesta calórica total y mejora la sensibilidad a la insulina.
Mejora la salud digestiva, al dar descanso al sistema digestivo.
Aumenta la energía y la claridad mental, sobre todo al reducir los picos de glucosa.
Favorece la regeneración celular, según varios estudios sobre autofagia.
Esto se debe, en parte, a cómo el ayuno intermitente influye positivamente sobre la microbiota intestinal, que juega un papel clave en la regulación del peso corporal y el metabolismo, tal y como explicamos en este artículo sobre microbiota y peso.
Ayunar también es cuidar el intestino
En una entrevista reciente publicada en nuestro blog de Austria, el Dr. Andreas Michalsen, experto en medicina integrativa y ayuno terapéutico, profundiza en los múltiples beneficios del ayuno para el aparato digestivo. Según él, este enfoque no solo permite que el intestino descanse, sino que activa mecanismos naturales de regeneración intestinal, mejora la respuesta inmunológica y favorece un entorno equilibrado para la microbiota.
Y es que cuando comemos constantemente, el sistema digestivo está siempre en marcha. Ayunar (aunque sean solo 12 o 16 horas) permite que el intestino se regenere, se reduzca la inflamación y mejore la composición de la microbiota intestinal. Todo esto influye en nuestro bienestar físico y también emocional.
Cómo empezar con el ayuno intermitente
El ayuno intermitente puede parecer complicado al principio, pero no tiene por qué serlo. Aquí tienes una guía práctica para iniciarte paso a paso y adaptarlo a tu rutina sin estrés, tanto si buscas mejorar tu bienestar como si tu objetivo principal es perder peso.
✅ Paso 1: Empieza por un 12/12 Cenar a las 20:00 y desayunar a las 8:00 ya es un buen comienzo.
🧘 Paso 2: Escucha a tu cuerpo Si un día necesitas romper el ayuno antes, hazlo sin culpa.
🥗 Paso 3: Cuida lo que comes Durante la ventana de alimentación, prioriza frutas, verduras, proteínas, grasas saludables y cereales integrales.
🚫 Paso 4: Evita los azúcares y ultraprocesados Pueden anular los beneficios del ayuno y sabotear tu progreso.
💧 Paso 5: Mantén una buena hidratación Bebe agua, infusiones o caldos sin sal.
Y si te interesa profundizar, te recomendamos este artículo sobre 7 trucos para acelerar tu metabolismo.
Empieza por un 12/12. Cenar a las 20:00 y desayunar a las 8:00 ya es un buen comienzo. 2. Escucha a tu cuerpo. Si un día necesitas romper el ayuno antes, hazlo sin culpa. 3. Cuida lo que comes durante la ventana de alimentación. Prioriza frutas, verduras, proteínas, grasas saludables y cereales integrales. 4. Evita los azúcares y ultraprocesados, que anulan los beneficios del ayuno. 5. Mantén una buena hidratación. Bebe agua, infusiones o caldos sin sal.
Ayuno y pérdida de peso: lo que sí funciona
Si tu objetivo es perder peso o mejorar tu figura, el ayuno intermitente puede convertirse en tu mejor aliado natural. Eso sí, no es una solución mágica. Para obtener resultados reales y duraderos, combínalo con buenos hábitos como:
Alimentación equilibrada.
Buen descanso.
Gestión del estrés.
Ejercicio moderado.
Puedes leer también sobre la figura deseada y salud intestinal.
Y recuerda: algunos nutrientes específicos pueden ayudar a que tu metabolismo funcione de forma más eficiente. (Te contaremos más sobre esto en nuestra próxima newsletter).
✨ Porque cuando tu metabolismo funciona bien, tú también te sientes mejor.
Conclusión
El ayuno intermitente no es una moda pasajera. Es una estrategia sencilla, natural y flexible para mejorar tu salud, cuidar tu digestión y apoyar la pérdida de peso sin tener que seguir dietas restrictivas.
Empieza poco a poco, adáptalo a tu estilo de vida y, sobre todo, hazlo desde el autocuidado. Porque sentirse bien no debería ser complicado.
Descubre más sobre el intestino como centro de la salud o profundiza en nuestro artículo anterior sobre el ayuno terapéutico.