Las vacaciones no solo significan descanso, también son momentos únicos para crear recuerdos en familia. Pero cuando son vacaciones con niños, la planificación lo es todo: desde el destino hasta los pequeños detalles del día a día. Lo que parece una simple aventura puede convertirse en un reto para el cuerpo de los más pequeños: cambios de clima, comida diferente o incluso el propio trayecto en avión pueden alterar su bienestar. Por eso, una buena preparación es la clave para disfrutar sin sobresaltos.
✈️ ¿Dónde ir de vacaciones con niños?
La buena noticia es que hoy en día hay muchísimas opciones para viajar en familia. Hoteles, apartamentos, campings e incluso experiencias de glamping (camping con glamour) ofrecen servicios pensados para todas las edades: desde bebés hasta adolescentes. Muchos alojamientos cuentan con zonas de juego, animación infantil, piscinas adaptadas y menús especiales, para que los peques disfruten mientras tú te relajas.
Si además hay niños alérgicos, conviene revisar bien la oferta del alojamiento y del entorno para asegurarse de que estén preparados para sus necesidades específicas.
Y si lo que buscas es naturaleza y desconexión, elige playa, campo o montaña. El aire puro y el ritmo más tranquilo no solo benefician el estado de ánimo, sino también el sistema inmunitario y respiratorio de toda la familia. Un entorno sin estrés es la mejor medicina preventiva para grandes y pequeños.
🧠 Consejo práctico: elige un destino con asistencia médica cercana y revisa bien las condiciones sanitarias del lugar, sobre todo si viajas fuera de Europa.
🤰Problemas digestivos en las vacaciones con niños
Viajes largos, comida nueva, horarios alterados… Todo esto puede afectar a la digestión de los niños. Incluso una simple brisa marina puede alterar su equilibrio intestinal. Para evitar sustos, conviene prestar atención a su alimentación e higiene, y preparar la microbiota intestinal antes del viaje.
¿Qué hacer en caso de estreñimiento? 🚽
Asegúrate de que beben suficiente agua y se mueven: un paseo por la playa o jugar al aire libre puede marcar la diferencia.
Un suave masaje abdominal también ayuda.
La papaya es una fruta tropical con propiedades digestivas que puede aliviar gases y estreñimiento de forma natural.
Lo ideal es que hagan al menos 3 deposiciones a la semana.
Evitar la diarrea 💧
Uno de los grandes temores al viajar es la temida “venganza de Moctezuma”: fiebre, malestar estomacal y, sobre todo, episodios de diarrea, que pueden arruinar las vacaciones de toda la familia. Para evitarlo:
Evita el agua del grifo, incluso para lavarse los dientes.
Consume solo frutas y verduras lavadas, bien cocinadas.
Cuidado con los helados de agua o platos con huevo crudo (tipo tiramisú).
💡 Consejo de experto:
Prepara el intestino de los peques antes del viaje con probióticos específicos, que refuerzan su microbiota y les ayudan a defenderse mejor frente a bacterias desconocidas.
🧳Checklist para unas vacaciones con niños
Da igual si vais a la playa, a la montaña o al pueblo: cuando se viaja con niños, un buen botiquín puede evitar que un pequeño imprevisto arruine el viaje. No hace falta llevar media farmacia encima, pero sí contar con lo esencial para actuar rápido ante una fiebre, una caída, una picadura o una molestia digestiva.
Además de la documentación sanitaria y la medicación habitual (si la hay), hay ciertos básicos que no deberían faltar en ninguna maleta familiar. Y sí, también incluimos los probióticos infantiles, grandes aliados cuando se trata de prevenir y cuidar el intestino durante los cambios de rutina.
🎒 Extra útil: si tu peque toma alguna medicación habitual o tiene alergias, lleva siempre una copia de la receta y una nota médica si viajas al extranjero.
- Protección intestinal para cada día de viaje
- Se puede mezclar con agua, zumo o yogur
- El "seguro de viaje" para toda la familia
- Contiene 10 cepas de bacterias científicamente probadas con al menos 5 mil millones de bacterias por sobre ( = 5 g)
- Libre de proteína animal, gluten, levadura y lactosa