12. Jan 2022

Cólico del lactante

¿Cuáles son los síntomas del cólico del lactante y en qué se diferencian estos episodios de llanto de otros? ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi bebé?

El cólico del lactante es un cuadro de malestar que se produce durante las primeras 14 semanas de vida, que provoca fuertes episodios de llanto. Los padres sostienen a sus bebés durante horas, desconcertados y con ganas de llorar. Los pequeños, doloridos, son difíciles de calmar y necesitan toda la paciencia de mamá y papá.

¿Cómo reconocer el cólico del lactante?

Los cólicos pueden ser muy dolorosos para los bebés. Es importante distinguir el llanto debido a los cólicos de los episodios de llanto típicos, que suelen comenzar al anochecer. Los bebés con cólicos son difíciles de consolar; ni siquiera darles el pecho y un baño tibio los calma. Es evidente que los niños no se sienten bien: pueden presentar enrojecimiento, palidez o sudoración facial; distensión y endurecimiento abdominal. Otro signo “clásico” de los cólicos son los movimientos espasmódicos, que se alternan con períodos de descanso, y se producen durante todo el día.

Los cólicos pueden ser muy dolorosos para los bebés. Es importante distinguir el llanto debido a los cólicos de los episodios de llanto típicos.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé?

Nada ni nadie parece aliviar a un bebé con cólicos. Los abrazos, las palmaditas y las caricias no son de gran ayuda. Intente sostener al bebé de forma que se relajen sus músculos abdominales, por ejemplo, por encima de su hombro con la cabeza más bien colgando y sus piernas moviéndose libremente, su espalda debe estar redondeada. Para la prevención de los cólicos es conveniente mantener un horario regular de amamantamiento, es decir, una toma cada tres horas. La razón: la leche materna necesita más o menos este tiempo para ser completamente digerida. Cada sorbo de leche fresca añadido al proceso de fermentación incompleto puede desencadenar molestias. El ambiente durante la lactancia también es muy importante. Proporcionar un ambiente tranquilo y relajado, ya que un exceso de estrés provoca una respiración irregular al beber y, por tanto, una mayor ingestión de aire. También el té de hinojo es muy efectivo contra la flatulencia.

Si nota que su bebé siente dolor, intente consolar a su pequeño. Muchos bebés también se benefician de un suave masaje en la barriga. Las manos calientes de la madre o una bolsa de agua caliente pueden ayudar a calmar un poco al bebé. Evitar los alimentos que causan problemas digestivos a la madre también ayuda a aliviar las flatulencias del bebé. Si usted, como madre lactante, tiene flatulencias, por ejemplo, al consumir leche de vaca o productos con levadura, es muy probable que el recién nacido reaccione de forma similar. Además, la toma de probióticos especiales puede prevenir el cólico del lactante, como ha demostrado un estudio reciente.

¿Cómo llega el aire a la barriga del bebé?

En el curso de la digestión, las bacterias que viven en el intestino producen gases. Entre ellos están el metano, el dióxido de carbono, el hidrógeno, el nitrógeno y el oxígeno. En pequeñas cantidades, no son peligrosos para nosotros en absoluto. En el peor de los casos, al eliminar el gas intestinal se restablece el equilibrio en el tracto gastrointestinal. Sin embargo, con los bebés es más complicado. El estómago de un bebé es todavía inmaduro y tiene que ajustarse una y otra vez: primero, al suministro a través del cordón umbilical para la digestión, luego a la leche materna o a los alimentos para bebés, y después a los alimentos sólidos. Esto puede sobrecargar las bacterias intestinales y producir más gases de lo normal. Esto también provoca los síntomas típicos, como los ruidos. En los primeros tres a cinco meses, las flatulencias son frecuentes debido a la inmadurez digestiva.

La microbiota intestinal del bebé

La colonización del intestino con las bacterias adecuadas desempeña también, de forma natural, un papel fundamental en la digestión y la absorción de nutrientes del bebé. Los estudios clínicos demuestran que la barriga del bebé recibe un importante apoyo de las bacterias probióticas adecuadas: Aproximadamente uno de cada tres niños sufre el llamado cólico de los tres meses, que no sólo es doloroso y agotador para el recién nacido, sino que también pone a prueba los nervios de los padres. En un estudio, se pudo demostrar que se podía conseguir una mejora significativa del cólico infantil en más del 82 % de los bebés mediante el suministro de bacterias probióticas especiales. La digestión de la futura madre también sufre un vuelco durante el embarazo: debido a los cambios hormonales y al aumento del tamaño del niño, suelen aparecer molestias como acidez, estreñimiento, flatulencias o gastritis, que enturbian las alegrías del embarazo. Con la suave ayuda de la naturaleza, por ejemplo, de la papaya o de un preparado combinado de avena y papaya, la digestión de la mamá se regula suavemente.

 
Manténgase informado
Nuestro blog OMNi-BiOTiC®

Lea artículos interesantes sobre el intestino y sus habitantes microscópicos y obtenga consejos para mantener la salud intestinal

Madre e hijo
El sistema inmunitario del niño
Problemas y asesoramiento
Efectos secundarios del estrés
Nutrición y recetas
Sopa de calabacines y perejil
Noticias de investigación
¿Cápsula endoscópica en lugar de colonoscopía?
Madre e hijo, Problemas y asesoramiento
Uso de antibióticos en niños: cosas a tener en cuenta
Problemas y asesoramiento
Síndrome del intestino irritable (SII)
Problemas y asesoramiento
Vientre hinchado ¿qué ayuda realmente?
Noticias de investigación
Akkermansia muciniphila: una bacteria subestimada