¿Qué tipo de bacterias tiene el intestino?

Nuestro peso también está relacionado con nuestras bacterias intestinales, más concretamente con la proporción de bacterias Firmicutes y Bacteroidetes. Las personas con peso normal tienen una proporción equilibrada de estos dos grupos de bacterias, mientras que las personas con sobrepeso tienen muchas más bacterias Firmicutes en el intestino.

Firmicutes - las bacterias intestinales que nos hacen "engordar"

Estas bacterias también pueden metabolizar con especial eficacia la fibra alimentaria no digerible, concretamente en muchos de los denominados hidratos de carbono de "cadena corta". Esto crea muchas moléculas de azúcares simples en el intestino, que son rápidamente absorbidas por el cuerpo e inmediatamente almacenadas en forma de depósitos de grasa para "tiempos de necesidad". Un exceso de Firmicutes significa que se absorben más calorías (hasta un 12 % más) de cada comida. Especialmente mala para la pérdida de peso es también la capacidad de las Firmicutes de poner nuestro cuerpo en modo ahorro en "tiempos de hambre" y de consumir el menor número de calorías posible durante los días de ayuno. En cuanto se vuelve a disponer de alimentos suficientes, se produce el efecto yo-yo, y se toman muchas más las calorías de la comida.

Bacteroidetes: las bacterias intestinales que nos hacen "adelgazar

Nuestra alimentación actual contiene a menudo más azúcar de la que nuestro cuerpo necesita. El azúcar no es saludable para los humanos porque se puede convertir rápidamente en alcohol en el intestino, lo que a su vez daña el hígado. Las Bacteroidetes reconocen este exceso de azúcar y encapsulan estos carbohidratos innecesarios directamente en el intestino. De esta forma, el "excedente" puede excretarse a través de las heces.

Los análisis de heces lo confirman: si la flora intestinal es rica en Bacteroidetes, nuestras excreciones contienen más calorías no gastadas que cuando hay un exceso de Firmicutes.

Lo ideal es que Bacteroidetes y Firmicutes estén presentes en una proporción de 1:1. En las personas con sobrepeso, predominan fuertemente las Firmicutes.

Microbiota intestinal dañada

Para hacer frente a la multitud de tareas que se llevan a cabo en el tracto gastrointestinal, la pared intestinal necesita una potente barrera protectora. Un ejército de miles de millones de bacterias beneficiosas garantiza que los microorganismos nocivos no puedan instalarse en nuestro intestino. Los siguientes factores pueden alterar el delicado equilibrio de nuestra microbiota intestinal:

  • Situaciones de estrés físico y mental
  • Hábitos alimenticios incorrectos y ejercicio físico insuficiente
  • Medicamentos como los antibióticos, que destruyen tanto los microorganismos patógenos como las bacterias intestinales beneficiosas.

Una microbiota intestinal dañada puede tener una serie de efectos en nuestro bienestar físico y psicológico. Las siguientes molestias pueden producirse cuando los microorganismos de nuestro intestino están estresados

  • Trastornos intestinales como diarrea, estreñimiento, flatulencia, dolor abdominal.
  • Enfermedades inflamatorias intestinales crónicas como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa
  • Síndrome del intestino irritable
  • Intolerancias alimentarias como la enfermedad celíaca
  • Desarrollo de alergias
  • Estrés

La maravilla del intestino

El intestino es el órgano más grande del cuerpo humano. Mide ocho metros de largo y tiene millones de vellosidades. Se trata de protuberancias finas, con forma de dedo, que forman una impresionante superficie intestinal del tamaño de dos pistas de tenis (aproximadamente 400 m²) dentro de nuestra cavidad abdominal. Esto significa que el intestino tiene la mayor superficie de contacto del cuerpo con el mundo exterior.

Datos y cifras sobre el intestino

  • Cada persona tiene 100 billones de bacterias, la mayoría de las cuales viven en nuestras paredes intestinales.
  • Hay 10 veces más bacterias viviendo en nuestro intestino que células en nuestro organismo.
  • Los microorganismos de nuestro intestino pesan hasta 2 kilogramos.
  • A lo largo de nuestra vida se procesan unas 30 toneladas de alimentos y 50 mil litros de líquidos.
  • En su trabajo, el intestino se apoya en más de 500 especies de bacterias.
  • El 80 % de nuestro sistema inmunitario se encuentra en el intestino.
  • Nuestro tracto digestivo alberga 100 millones de células nerviosas -más que la médula espinal-, por lo que a menudo se le denomina "cerebro intestinal".
  • En el intestino se producen más de 20 hormonas, entre ellas la hormona de la felicidad, la serotonina, y la hormona del sueño, la melatonina.

Nuestra salud comienza en el intestino

El bienestar general solo se consigue cuando la digestión funciona bien. Porque el intestino es una red sensible de nervios y controla el 80% de todos los procesos metabólicos de nuestro cuerpo. Por ello, el intestino se considera también el "centro del bienestar". La flora intestinal (microbiota intestinal) está formada por billones de bacterias laboriosas que llevan a cabo diversas tareas cada día:

  • Digestión de los alimentos
  • Absorción de vitaminas y minerales
  • Producción de vitaminas, enzimas y aminoácidos esenciales
  • Eliminación de los componentes "malos" de los alimentos
  • Producción del 80 % de nuestras células inmunitarias
  • Producción de proteínas que eliminan virus y bacterias
  • Defensa contra patógenos y toxinas

El tamaño de la superficie intestinal de 300 m² se consigue mediante la formación de pliegues, vellosidades y microvellosidades en la mucosa.

Nuestra microbiota intestinal está formada por billones de bacterias

Las bacterias que colonizan nuestro intestino tienen gran influencia en cada una de nuestras células y actúan como un batallón protector en muchos aspectos.

 

Consejos para una microbiota intestinal sana

Alimentos preferidos por las bacterias intestinales "beneficiosas"

  • Suficiente líquido (al menos 2 litros por día).
  • Alimentos ricos en fibra: frutas crudas con piel y vegetales (frijoles, guisantes, lentejas, hinojo, apio, repollo).
  • Dieta rica en fibra: mezclar 2-3 cucharadas de semillas de chía o lino con yogur o muesli (excepción: pacientes con intestino irritable) todos los días.
  • Prebióticos de farmacia que promuevan el crecimiento de tipos especiales de bacterias.
  • Probióticos de indicación específica que sobrevivan a los ácidos estomacales y biliares y lleguen activos al intestino.

Omitir el combustible para las bacterias intestinales "malas"

  • Evitar el azúcar si es posible.
  • Reducir el consumo de sal. Alternativas saludables para condimentar: comino, pimentón, romero, chile, tomillo, laurel y jengibre.
  • Reducir el consumo de carne, especialmente de carne roja.
  • Beber alcohol con moderación.
  • La nicotina puede provocar, entre otras cosas, cáncer de intestino.
  • Antibióticos: tomar probióticos de forma concomitante para evitar mayores daños en el intestino.
 

La máxima calidad para su salud

OMNi-BiOTiC® & OMNi-LOGiC®

 

Artículos relevantes sobre el tema

Problemas y asesoramiento, Salud de la mujer
La microbiota intestinal y las hormonas
Madre e hijo, Problemas y asesoramiento
Efecto del estrés sobre la digestión en los niños
Noticias de investigación
Preguntas frecuentes sobre OMNi-BiOTiC®
Nutrición y recetas
Ensalada de quinoa y frutas
Madre e hijo
Cólico del lactante
Nutrición y recetas
Dahl o curry de lentejas rojas
Nutrición y recetas, Problemas y asesoramiento
Relación entre la deficiencia de vitamina D y la migraña